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sábado

Diálogo imaginario sobre Sola Scriptura

Los católicos aceptan la autoridad de la Iglesia y a una confiable, divinamente protegida Tradición, mientras que los protestantes seleccionan cuáles tradiciones son favorables para su particular gusto denominacional. Esto es arbitrario en dos sentidos:

1. Los protestantes no cuentan con ningún método convincente e imparcial para determinar cuál tradición es verdadera (por ejemplo, el Canon del Nuevo Testamento) y cuál es falsa (por ejemplo, las doctrinas marianas);

2. La noción de autoridad, presente en cualquier noción de eclesiología protestante, es inadecuada para el fin de proclamar con autoridad cuál tradición es verdadera, y las bases del argumento serán recursivas, circulando sobre sí mismas.


P = Protestante. C = Católico


P: X es una doctrina verdadera porque es bíblica.

C: ¿De acuerdo con la tradición de cuál denominación?

P: La nuestra.

C: ¿Cómo sabes que tu tradición es la verdadera, mientras que otras “tradiciones” la contradicen?

P: Porque nosotros somos los más bíblicos.

C: ¿Cómo sabes que tu tradición es la más bíblica?

P: Porque nuestra exégesis es la más amplia y consistente, de acuerdo con la clara enseñanza de la Escritura.

C: Pero las otras tradiciones protestantes claman por la misma superioridad.

P: Debo decir que están equivocados.

C: ¿Cómo sabes que están equivocados? Pensé que los protestantes eran supuestamente tolerantes con las diferencias de unos con otros, especialmente con los temas “menos importantes”, aun así, tu consideras equivocados a tus hermanos en Cristo.

P: Estoy obligado a ello debido a que los demás presentan una hermenéutica y exégesis defectuosa, debo ser firme, por la verdad bíblica.

C: ¿Cómo sabes que ellos tienen un método defectuoso de interpretación?

P: Por la Escritura y el estudio lingüístico, y el consenso de los comentarios de los estudiosos, y porque R. C. Sproul así lo dijo (teólogo calvinista).

C: Pero, nuevamente, los otros claman por las mismas prerrogativas y aptitudes.

P: Entonces, si ellos están equivocados, deben estar cegados por sus suposiciones prejuiciosas o quizás, por el pecado.

C: ¿Cómo lo sabes?

P: Porque ellos llegan a conclusiones erróneas a partir de los claros datos bíblicos.

C: Francamente, ese es un razonamiento circular. Pero, incluso otorgándole validez a tu opinión, ¿de qué manera un neófito en busca de la verdad cristiana sabría distinguir cuál es la denominación más fiel a la Biblia?

P: Aquella que es la más bíblica…

C: Por favor, no comiences con eso de nuevo. Todas dicen lo mismo.

P: Bien, entonces será aquella que es apostólica y tiene su origen en la Iglesia primitiva.

C: Entonces, ¿los Padres de la Iglesia deben ser estudiados para determinar quién basa su tradición en la Iglesia primitiva?

P: Si, lo supongo (frunciendo el ceño).

C: Pero, ¿qué pasaría si encontramos que la gran mayoría de los Padres de la Iglesia tienen una opinión contraria a la tuya acerca de la doctrina X?

P: Entonces ellos estarán en el error en ese punto.

C: ¿Cómo lo sabes?

P: Estudiando la Escritura.

C: Así que, cuando todo está dicho y hecho, ¿es irrelevante lo que la Iglesia primitiva afirmaba, los Padres de la iglesia y la Iglesia desde el año 500 a 1500?

P: No totalmente, pero debo comparar sus creencias con la Escritura.

C: Por consiguiente, ¿tú eres el árbitro supremo de la verdad de la Tradición Cristiana?

P: Bueno, si lo pones en esos términos tan directos, sí.

C: ¿No es arrogante decir eso?

P: No tanto como el papa y un montón de ancianos célibes con gorros y vestidos rojos cuando me quieren decir lo que debería creer.

C: Entonces tú te haces tu propio árbitro de la verdad de la doctrina cristiana, aún en el más pequeño detalle, y objetas al papa que realiza un pronunciamiento infalible aproximadamente cada cien años, ¡esto lo hace aún más irónico!, debo decir, entonces, que obviamente eres un Súper-Papa.

P: Lo puedes decir si quieres, nosotros lo llamamos la supremacía de la conciencia individual.

C: ¿Así que tú piensas que tu propia opinión individual y “conciencia” es superior al consenso combinado de cientos de años de historia de la Iglesia, pronunciamientos papales, Tradición apostólica, Concilios, etc.?

P: Si, porque es una doctrina bíblica, debo denunciar cualquier “tradición de hombres”

C: En ese sentido, ¿cómo sabes lo que corresponde a la Biblia?

P: Bueno, citaré a Juan Calvino:

La Escritura se legitima a sí misma, de tal manera que no es correcto probarla o razonarla… Iluminados por su poder, nosotros creemos no por nuestro propio juicio ni por el de nadie más, que la Escritura viene de Dios… No buscamos pruebas,… Es una convicción que no requiere de pruebas… No hablo de otra cosa sino de lo que cada creyente experimenta en sí mismo. [Institutes, Book I, chapter 7, section 5 / vol. 1, pp. 80-81 in Battles/McNeill edition]


C: Eso parece intrínsecamente excesivo, ¿y sólo porque lo dice Calvino? Aun así, ¡tú has tratado de darme razones durante esta conversación!

P: La fe no requiere de razones. El Espíritu Santo lo hace claro.

C: Bueno, esa es otra bola escurridiza, me atrevería a decir que tú no sabes lo que es realmente el Nuevo Testamento de la Escritura… El criterio calvinista no es esencialmente diferente al de “sentir el pecho ardiendo” de los mormones como justificación para sus creencias. Además, ¿sobre qué bases tú confías en Calvino, cuando él contradijo a la Tradición de la Iglesia primitiva? La Escritura no se legitima a sí misma, en el sentido de determinar su extensión y parámetros. Esto fue claramente visto en las divergencias de la Iglesia de los primeros siglos sobre la cuestión del Canon del Nuevo Testamento.

P: Ahí hubo un amplio consenso entre los Padres.

C: Eso te lo concedo… bastante amplio. Pero es necesaria más que una diferencia suficiente para que la Iglesia, con toda autoridad, de por concluida alguna cuestión.

P: Pero Dios guio a aquellos cristianos específicamente porque Su Palabra estaba en juego.

C: Ya es un adelanto que consideres cristiana a la Iglesia del siglo cuarto. ¡Muchos calvinistas y otros protestantes piensan que la Iglesia para ese entonces ya se había salido del cauce!

P: Bueno, eso es insensato porque el Concilio de Calcedonia, llevado a cabo en el año 451 AD, fue auténtico, así como el de Éfeso en 431.

C: Bien. ¿Entonces estás de acuerdo con que Dios guio a la Iglesia durante los primeros siglos, más no en todos los asuntos?

P: No, especialmente cuando ellos hablan del papado, María, los obispos, la Presencia Real, la comunión de los santos, la penitencia, el purgatorio, la justificación infusa, la regeneración por el bautismo, la confesión, la absolución, la Tradición apostólica, la sucesión apostólica y muchas otras doctrinas erróneas.

C: ¿Cómo sabes que son erróneas?

P: Porque esas doctrinas son claramente anti-bíblicas.

C: ¿De acuerdo a cuál denominación?

P: La nuestra…

C: … [Se da una palmada en la frente, estira los brazos y mira hacia al cielo estremeciéndose en desesperación]


Y así continúa indefinidamente esta situación. ¡A pesar de esto, los protestantes afirman que los católicos son los que tienen un problema epistemológico!

Título: Diálogo imaginario sobre Sola Scriptura.
Autor: Dave Armstrong. 29 de noviembre de 2005.
Copyright 2005 by Dave Armstrong. All rights reserved.
Original en Inglés: Fictional Dialogue on Sola Scriptura
Traducción: Alejandro Villarreal de Biblia y Tradición, 2008.

miércoles

La errónea tesis del Cristo vegetariano del fundamentalismo vegano

Multiplicación de los panes y peces
En este tema quiero fundamentar biblicamente como Cristo nunca prohibio comer carne. Existen algunas "sectas" que prohiben el comer carne animal y también ciertos grupos, los llamados "Veganos" que poseen la filosofia de que no esta bien comer carne porque se matan a los animales y estos tienen sus sentimientos. Antes de comenzar a fundamentar el comer de todo, incluida la carne con la Biblia, es necesario conocer un poco sobre el veganismo:

La palabra "vegan" (vegano) proviene de la palabra anglosajona "veg-etari-an" (veg-etari-ano), sus inventores en 1944 fueron Elsie Shrigley y Donald Watson El día 1 de noviembre de 1994 se cumplieron los 50 años de existencia de la Vegan Society, desde entonces el 1 de noviembre se celebra el Día Mundial/Internacional del Veganismo.
Por su respeto a los animales el veganismo se posiciona éticamente rechazando el especismo, es decir, rechazando ver la vida de una forma antropocéntrica o teocentrista por el contrario el veganismo está a favor de los derechos animales producto de su visión sensocentrismo de la vida. En cuanto a derechos animales el veganismo es abolicionista, es decir, no busca una mejora en las condiciones de vida de los animales explotados como pide el bienestar, sino el fin de las actividades que los explotan, por ello, para ser coherente con sus principios, el vegano deja de participar en dichas actividades de forma directa e indirecta absteniéndose del total uso o consumo de productos de origen animal.

Por su rechazo al especismo y por su respeto hacia los animales como personas éticas, el veganismo, por coherencia, se traduce en la práctica en lo siguiente:
  • Dieta: La mayoría de veganos sigue una dieta vegetariana pura o estricta (100% vegetariana), es decir, excluye por completo los productos de origen animal.
  • Vestimenta y calzado: Renuncian a los tejidos de origen animal.
  • Productos probados en animales: Evitan los productos que están elaborándose mediante experimentación animal.
  • Ocio: No asisten a espectáculos en los que se usen animales.
  • Quiero dejar claro que no tengo la intención de criticar ninguna filosofia, solamente defender la verdad, frente a las absurdas especulaciones de que Cristo y el resto de los apostoles eran veganos y no comian carne. Esto es falso, y nada tiene que ver con la Verdad, y es lo que voy a abordar, para nada quiero criticar la filosofia a seguir por ellos, si bien la respeto no comparto se basen en la Biblia como muchas sectas para hacerla decir lo que no dicen y andar probando biblicamente su postura vegana. 

1.-EL HOMBRE ES SUPERIOR A LOS ANIMALES PORQUE DIOS LO HIZO A SU IMAGEN Y SEMEJANZA:
Mat 6, 26 "¿No valéis vosotros más que ellas?"

-La Superioridad del hombre frente a los animales quedo probada aqui por Cristo. Pero esta superioridad radica en nuestra semejanza a Dios y nuestro destino sobrenatural.Somos hechos a imagen y semejanza de Dios y por ese motivo somos superiores a los animales.
Es cierto que el Hijo de Dios se encarnó en la Bienaventurada Virgen María y tomó el título de Hijo del Hombre, también es muy cierto que Él en ningún momento se negó el ser asemejado a los animales:

Gusano (Salmo 22, 7)
Cordero (Juan 1, 29)
Gallina (Mateo 23, 37)
Serpiente (Juan 3, 14)

Y el Espíritu Santo mismo se manifiesta, no como un poderoso hombre, si no como una blanca paloma (Mateo 3, 16). Nuestra "superioridad" no radica en ver inferiores al resto de la Creación, sino en uestra semejanza a Dios, quien es un Dios Creador y nosotros debemos administra esa Creación que nos ha sido confiada.
Es muy cierto que Dios nos permite hacer uso de la creaciópn ya sea para comer o vestir, pero ese uso debe ser con sabiduría. El exterminio de animales por mero placer es algo que es de soberbia porque nos creemos superiores a ellos y no es agradable a Dios.

Una vez tocado este punto podemos abordar el siguiente: LA CARNE EN LA BIBLIA. ¿PROHIBICIÓN?

2.-LA CARNE EN LA BIBLIA.¿PROHIBICIÓN?
-No existe en todo el NT una sola prohibición de Cristo de comer carne o animales, es más él mismo comio cordero y pescado con los apostoles y ellos también comieron otros animales.Dios es eterno y no cambia de parecer porque si cambiara significa que cometeria errores y por tanto dejaria de ser Dios.Claramente nos enseña la Biblia esto:

6 Que yo, Yahveh, no cambio, y vosotros, hijos de Jacob, no termináis nunca.
7 Desde los días de vuestros padres venís apartándoos de mis preceptos y no los observáis. Volveos a mí y yo me volveré a vosotros, dice Yahveh Sebaot. - Decís: ¿En qué hemos de volver?
-Malaquías 3:6-7

11 mas el plan de Yahveh subsiste para siempre, los proyectos de su corazón por todas las edades.
Salmo 33:11
16 No os engañéis, hermanos míos queridos:
17 toda dádiva buena y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, en quien no hay cambio ni sombra de rotación.
18 Nos engendró por su propia voluntad, con Palabra de verdad, para que fuésemos como las primicias de sus criaturas.
Santiago 1:16-18
Una vez entendido que los designios de Dios son inmutables entonces veamos como desde el NT el pueblo de Dios usaba la carne como alimento:
29 Dijo Dios: "Ved que os he dado toda hierba de semilla que existe sobre la haz de toda la tierra, así como todo árbol que lleva fruto de semilla; para vosotros será de alimento.
30 Y a todo animal terrestre, y a toda ave de los cielos y a toda sierpe de sobre la tierra, animada de vida, toda la hierba verde les doy de alimento." Y así fue.
Génesis 1:28-30
Vemos aqui como Dios dice que toda ave de los cielos y todo animal terretes sirve de alimento.Por tanto los animales y las aves se pueden comer sin problemas, esos son los designios de Dios el cual es inmutable y no cambia, por tanto no tendría sentido que se prohibiera después si ahora se permite.Pero es más además de permitirlo, en el versiculo siguiente, dice que todo lo que Dios realizó era bueno, por tanto, este mandato es bueno y necesario, lo cual nos lleva a concluir que Dios nunca prohibio comer animales. Pero además de esto, es el mismo Dios quien permite el sacrificio de animales y rechaza el de frutas lo cual podemos verlo aqui:
2 Volvió a dar a luz, y tuvo a Abel su hermano. Fue Abel pastor de ovejas y Caín labrador.
3 Pasó algún tiempo, y Caín hizo a Yahveh una oblación de los frutos del suelo.
4 También Abel hizo una oblación de los primogénitos de su rebaño, y de la grasa de los mismos. Yahveh miró propicio a Abel y su oblación,
5 mas no miró propicio a Caín y su oblación, por lo cual se irritó Caín en gran manera y se abatió su rostro.
Génesis 4:2-5
Además de usarse los animales para los sacrificios a Dios, también se usan para las pieles como claramente describe el libro del génesis:
21 Yahveh Dios hizo para el hombre y su mujer túnicas de piel y los vistió. Génesis 3:21
Vemos como Adan y Eva usaron túnicas de piel, es de lógica que estas túnicas eran de piel de animal, que era lo que en aquel tiempo se usaba, fue el mismo Dios quien las hizo por tanto, el usar pieles de animales no es malo para Dios pues el mismo lo hizo para Adan y Eva. Hemos probado hasta ahora que el matar animales para sacrificio a Dios y usar sus pieles Dios no lo consideraba malo, veamos ahora como estos animales que mataban, el cordero, por ejemplo podian usarse como alimento:
18 Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Esta es la ley del sacrificio por el pecado: En el lugar donde se inmola el holocausto, delante de Yahveh, será inmolada también la víctima por el pecado. Es cosa sacratísima.
19 La comerá el sacerdote que ofrece la víctima por el pecado. Será comida en lugar santo, en el atrio de la Tienda del Encuentro.
20 Todo cuanto toque esta carne quedará consagrado y, si su sangre salpica los vestidos, lavarás en lugar santo la parte salpicada.
21 La vasija de barro en que haya sido cocida se romperá; y si ha sido cocida en vasija de bronce, ésta se fregará y lavará con agua.
22 Todos los varones de entre los sacerdotes podrán comer de ella. Es cosa sacratísima.
Levitico 6:18-22
Vemos como, el animal ofrecido en sacrificio podia ser comido por todos los hombres, si Dios hubiera prohibido comer carne, habria prohibido esto, sinembargo lo permitio, debemos pues recordar que el no cambia y por tanto, esta ordenanza sigue vigente pues Cristo no la abolio. Por tanto es una prueba más de que si se puede comer carne, como hemos visto.
Otra prueba biblica de como Dios permite el comer carne la encontramos en el libro de los Números donde Dios da de comer codornices a su pueblo en el Desierto.¿Que sentido tendría el prohibir comer carne si Dios mismo te alimenta de esa carne?Seria contradictorio y hemos dejado claro que Dios es inmutable por tanto no puede cambiar:
18 "Y al pueblo le dirás: Santificaos para mañana, que vais a comer carne, ya que os habéis lamentado a oídos de Yahveh, diciendo: "¿Quién nos dará carne para comer? Mejor nos iba en Egipto." Pues Yahveh os va a dar carne, y comeréis.
19 No un día, ni dos, ni cinco, ni diez ni veinte la comeréis,
20 sino un mes entero, hasta que os salga por las narices y os dé náuseas, pues habéis rechazado a Yahveh, que está en medio de vosotros, y os habéis lamentado en su presencia, diciendo: ¿Por qué salimos de Egipto?"
21 Moisés respondió: "El pueblo en que estoy cuenta 600.000 de a pie, ¿y tú dices que les darás carne para comer un mes entero?
22 Aunque se mataran para ellos rebaños de ovejas y bueyes, ¿bastaría acaso? Aunque se juntaran todos los peces del mar ¿habría suficiente?"
23 Pero Yahveh respondió a Moisés: "¿Es acaso corta la mano de Yahveh? Ahora vas a ver si vale mi palabra o no."
24 Salió Moisés y transmitió al pueblo las palabras de Yahveh. Luego reunió a setenta ancianos del pueblo y los puso alrededor de la Tienda.
25 Bajó Yahveh en la Nube y le habló. Luego tomó algo del espíritu que había en él y se lo dio a los setenta ancianos. Y en cuanto reposó sobre ellos el espíritu, se pusieron a profetizar, pero ya no volvieron a hacerlo más.
26 Habían quedado en el campamento dos hombres, uno llamado Eldad y el otro Medad. Reposó también sobre ellos el espíritu, pues aunque no habían salido a la Tienda, eran de los designados. Y profetizaban en el campamento.
27 Un muchacho corrió a anunciar a Moisés: "Eldad y Medad están profetizando en el campamento."
28 Josué, hijo de Nun, que estaba al servicio de Moisés desde su mocedad, respondió y dijo: "Mi señor Moisés, prohíbeselo."
29 Le respondió Moisés: "¿Es que estás tú celoso por mí? ¡Quién me diera que todo el pueblo de Yahveh profetizara porque Yahveh les daba su espíritu!"
30 Luego Moisés volvió al campamento con los ancianos de Israel.
31 Se alzó un viento, enviado por Yahveh, que hizo pasar codornices del lado del mar, y las extendió sobre el campamento, en una extensión de una jornada de camino a uno y otro lado alrededor del campamento, y a una altura de dos codos por encima del suelo.
32 El pueblo se dedicó todo aquel día y toda la noche y todo el día siguiente a capturar las codornices. El que menos, reunió diez modios, y las tendieron alrededor del campamento.
33 Y todavía tenían la carne entre los dientes, todavía la estaban masticando, cuando se encendió la ira de Yahveh contra el pueblo, y lo hirió Yahveh con una plaga muy grande.
Numeros 11:18-33
Que observamos en este pasaje:
1)Yahvé dice les dara de comer carne. El mismo les da luego las codornices para que se alimenten por tanto la prohibición de comer carne es ilógica no puede prohibir algo que el mismo dio a su pueblo. Es de hombres y no de Dios el no querer comer carne.
2)Moises dice que aun matando todo el ganado no seria suficiente. Lo cual nos lleva a entender no tenian el sentimentalismo de los veganos de hoy en dia, ya que aqui no dice , es que los animales sienten, aqui son claros, los matan para comer.
-Vayamos ahora al NT y veamos como Cristo, no cambio en absoluto nada de esto, su enseñanza es muy clara la misma que Dios enseño en el Génesis , esa la corroboró Cristo declarando todos los alimentos eran puros.
14 Llamó otra vez a la gente y les dijo: "Oídme todos y entended.
15 Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre.
16 Quien tenga oídos para oír, que oiga."
17 Y cuando, apartándose de la gente, entró en casa, sus discípulos le preguntaban sobre la parábola.
18 El les dijo: "¿Conque también vosotros estáis sin inteligencia? ¿No comprendéis que todo lo que de fuera entra en el hombre no puede contaminarle,
19 pues no entra en su corazón, sino en el vientre y va a parar al excusado?" - así declaraba puros todos los alimentos -.
20 Y decía: "Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre.
21 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas: fornicaciones, robos, asesinatos,
22 adulterios, avaricias, maldades, fraude, libertinaje, envidia, injuria, insolencia, insensatez.
23 Todas estas perversidades salen de dentro y contaminan al hombre."
Marcos 7:14-23


-Tambien tenemos varios casos donde se nos narra que Cristo comía pescado, festejaba la pascua e incluso comia el cordero pascual:
24:41 Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer?
24:42 Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel.
24:43 Y él lo tomó, y comió delante de ellos.
Lucas 24:41-43
12 El primer día de los Azimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dicen sus discípulos: "¿Dónde quieres que vayamos a hacer los preparativos para que comas el cordero de Pascua?"Marcos 14:12
Muy raro que un vegano coma cordero y pescado no creen? Los discipulos le preguntan cuando va a comer el cordero lo cual es algo que nos hace ver, no era la primera vez comia cordero, mostrando asi que Dios no prohibe comer animales.
7 Llegó el día de los Azimos, en el que se había de sacrificar el cordero de Pascua;
8 y envió a Pedro y a Juan, diciendo: "Id y preparadnos la Pascua para que la comamos."
Lucas 22:7-8
Cristo como buen judio celebraba la Pascua y en ella se sacrificaba el cordero, y se comia, por tanto tenemos aqui otra prueba más de que Cristo no era vegano.
26:17 El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua?
26:18 Y él dijo: Id a la ciudad a cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa celebraré la pascua con mis discípulos.
26:19 Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y prepararon la pascua.
Mateo 26:17-19
De nuevo Mateo confirma lo de Marcos, Cristo iba a comer cordero, como todo judio por Pascua.El no era vegetariano en absoluto como ya quedo biblicamente probado.
17 Y recibiendo una copa, dadas las gracias, dijo: "Tomad esto y repartidlo entre vosotros;
18 porque os digo que, a partir de este momento, no beberé del producto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios."
19 Tomó luego pan, y, dadas las gracias, lo partió y se lo dio diciendo: Este es mi cuerpo que es entregado por vosotros; haced esto en recuerdo mío."
20 De igual modo, después de cenar, la copa, diciendo: "Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros.
Lucas 22:17-20
La Eucaristia es el sacrificio de Cristo de manera sacramental, en ella nos alimentamos de la CARNE y SANGRE de nuestro Salvador, por tanto nadie que se considere VEGETARIANO debería comer la EUCARISTIA. Y por tanto el vegano no puede ser católico sino comulga. Algunos diran que Cristo se ofrecio voluntariamente, y los animales Dios nos los ofrecio voluntariamente para que nos alimentemos por tanto estamos en el mismo caso, sino comen animales, no deben disfrutar de la EUCARISTIA que es la CARNE Y SANGRE de Cristo. Es por eso nadie que es católico es 100% vegano porque come Carne, la de Cristo en la Eucaristia. Justificar con la Biblia el veganismo es un intento de modificar la palabra de Dios a gusto del consumidor lo cual no es lícito y debe ser denunciado.
Para terminar veamos las enseñanzas de los apostoles al respecto:
25 Comed todo lo que se vende en el mercado sin plantearos cuestiones de conciencia;
26 pues = del Señor es la tierra y todo cuanto contiene. =
27 Si un infiel os invita y vosotros aceptáis, comed todo lo que os presente sin plantearos cuestiones de conciencia.
1Cor 25-27
Una ocasion propicia tenia aqui San Pablo para enseñar a que solo se comieran vegetales pero no dice eso, sino que enseña a que se debe comer todo lo del mercado. Por tanto quien excluye algo, lo hace por su propio gusto no por mandato divino.Aqui tenemos algunas otras enseñanzas sobre los alimentos, destacando la última donde a Pedro se le enseña todo alimento es puro, otra vez la misma enseñanza, además de destacar que Dios le dio de comer animales de todo tipo por tanto es una prueba más de que los apostoles comian carne:
16 Por tanto, que nadie os critique por cuestiones de comida o bebida, o a propósito de fiestas, de novilunios o sábados.Colosenses 2:16
20 Una vez que habéis muerto con Cristo a los elementos del mundo ¿por qué sujetaros, como si aún vivierais en el mundo, a preceptos como21 "no tomes", "no gustes", "no toques",22 cosas todas destinadas a perecer con el uso y debidas a = preceptos y doctrinas puramente humanos? =Colosens 2:20-22
4 Porque todo lo que Dios ha creado es bueno y no se ha de rechazar ningún alimento que se coma con acción de gracias;5 pues queda santificado por la Palabra de Dios y por la oración.1Tim 4:4-5
10 Sintió hambre y quiso comer. Mientras se lo preparaban le sobrevino un éxtasis,11 y vio los cielos abiertos y que bajaba hacia la tierra una cosa así como un gran lienzo, atado por las cuatro puntas.12 Dentro de él había toda suerte de cuadrúpedos, reptiles de la tierra y aves del cielo.13 Y una voz le dijo: "Levántate, Pedro, sacrifica y come."14 Pedro contestó: "De ninguna manera, Señor; jamás he comido nada profano e impuro."15 La voz le dijo por segunda vez: "Lo que Dios ha purificado no lo llames tú profano."Hechos 10:10-15
-Con esto quiero dejar claro que no estoy en contra de los vegetarianos lo que si no se puede permitir es defender posiciones erroneas con la Biblia malinterpretandola para justificar nuestros deseos.Si no se desea comer carne , perfecto pero no esta bien manipular la biblia para hacerla decir que Cristo y los apostoles eran veganos.

domingo

¿Por qué decimos en el Credo que Jesucristo descendió a los infiernos?

Cuatro fueron los motivos por los que Cristo bajó al infierno con el alma:

Primero para sufrir todo el castigo del pecado, y así expiar por completo la culpa. El castigo del pecado del hombre no consistía sólo en la muerte del cuerpo, sino que había también un castigo para el alma: como también ésta había pecado, también el alma misma era castigada careciendo de la visión de Dios, pues aún no se había dado satisfacción para liquidar esta carencia. Por eso, antes del advenimiento de Cristo, todos, incluso los santos padres, bajaban al infierno luego de su muerte. Cristo, pues, para sufrir todo el castigo asignado a los pecadores, quiso no sólo morir, sino además descender al infierno en cuanto a su alma. "He sido contado entre los que descienden al lago; he venido a ser como hombre sin socorro, libre entre los muertos" (Ps 87,5 6). Los otros se encontraban allí como esclavos; Cristo, como libre.

El segundo motivo fue para auxiliar de manera perfecta a todos sus amigos. Efectivamente, tenía amigos no sólo en el mundo, sino también en el infierno. En este mundo hay algunos amigos de Cristo, los que tienen el amor; pero en el infierno se encontraban muchos que habían muerto en el amor y la fe del que había de venir, como Abraham, Isaac, Jacob, Moisés, David y tantos otros varones justos y perfectos. Puesto que Cristo había visitado a los suyos que estaban en el mundo, y había acudido en su auxilio por medio de su Muerte, quiso también visitar a los suyos que se hallaban en el infierno, y acudir en su auxilio bajando a ellos. "Penetraré en todas las partes inferiores de la tierra, visitaré a todos los que duermen, e iluminaré a todos los que esperan en el Señor" (Eccli 24,45).

El tercer motivo fue para triunfar por completo sobre el diablo. Uno triunfa por completo sobre otro cuando no solamente lo vence a campo abierto, sino que incluso le invade su propia casa, y le arrebata la sede de su reino y su palacio. Cristo ya había triunfado sobre el diablo, y en la Cruz lo había derrotado: "Ahora es el juicio del mundo, ahora el príncipe de este mundo (es decir, el diablo) será echado fuera" (Jn 12,31). por eso, para triunfar por completo, quiso arrebatarle la sede de su reino, y encadenarlo en su palacio, que es el infierno. Por eso bajó allá, y saqueó sus posesiones, y lo encadenó, y le arrancó su botín. "Despojando a los Principados y Potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en Sí mismo" (Col 2,15).

De forma parecida también; puesto que Cristo había recibido potestad, y tomando posesión sobre el cielo y sobre la tierra, quiso asimismo tomar posesión del infierno, de modo que, según las palabras del Apóstol, "al nombre de Jesús toda rodilla se doble, en el cielo, en la tierra y en el infierno" (Philp 2,10). "En mi nombre expulsarán a los demonios" (Mc 16,17).

El cuarto y último motivo fue para librar a los santos que se encontraban en el infierno. Así como Cristo quiso sufrir la muerte para librar a los santos que se encontraban en el infierno. Así como Cristo quiso sufrir la muerte para librar de la muerte a los vivos, así también quiso bajar al infierno para librar a los que allí estaban. "Tú también por la sangre de tu alianza hiciste salir a tus cautivos del lago en que no hay agua" (Zach 9,11). "Seré, muerte, tu muerte; seré, infierno, tu mordisco" (Os 13,14).

En efecto, aunque Cristo destruyó por completo la muerte, no destruyó por completo el infierno, sino que le dio un bocado, pues no libró del infierno a todos. Libró sólo a los que se hallaban sin pecado mortal y sin pecado original: de éste último habían quedado libres en cuanto a su persona por medio de la circuncisión, y antes de la circuncisión, los desprovistos de uso de razón que se habían salvado en virtud de la fe de unos padres creyentes, y los adultos por medio de los sacrificios y en virtud de la fe en Cristo que había de venir; todos ellos se encontraban en el infierno a causa del pecado original de Adán, del que únicamente Cristo podía librarlos en cuanto a la naturaleza. Dejó, pues, allí a los que habían bajado con pecado mortal, y a los niños no circuncidados. Por eso dice: "Seré, infierno, tu mordisco".

Queda así claro que Cristo descendió a los infiernos, y por qué

De todo lo expuesto podemos sacar cuatro enseñanzas.

En primer lugar, una firme esperanza de Dios. Por muy abrumado que se encuentre un hombre, siempre debe esperar su ayuda y confiar en El. No hay situación tan angustiosa como estar en el infierno. Por consiguiente, si Cristo libró a los suyos que estaban allí, todo hombre, con tal que sea amigo de Dios, debe tener gran confianza de ser librado por El de cualquier angustia. "Esta (la Sabiduría) no desamparó al justo vendido..., y descendió con él al hoyo, y en la prisión no lo abandonó" (Sap 10,13 14). Y como Dios ayuda especialmente a sus siervos, muy tranquilo debe vivir quien sirve a Dios. "Quien teme al Señor de nada temblará, ni tendrá pavor, porque él mismo es su esperanza" (Eccli 34,16).

En segundo lugar, debemos caminar en temor y no ser temerarios; pues aunque Cristo padeció por los pecadores, y descendió al infierno, sin embargo no libró a todos, sino sólo a aquellos que no tenían pecado mortal, según hemos dicho. A los que habían muerto en pecado mortal, los dejó allí. Por tanto, nadie que muera en pecado mortal espere perdón. Al contrario, estará en el infierno tanto tiempo como los santos padres en el paraíso, es decir, para siempre. "Irán éstos al suplicio eterno; los justos, en cambio, a la vida eterna" (Mt 25,46).

En tercer lugar, debemos tener diligencia. Cristo descendió a los infiernos por nuestra salvación, y nosotros también hemos de ser diligentes en bajar allá con frecuencia mediante la consideración de aquellos tormentos, se entiende , conforme hacía el santo varón Ezequías, que canta: "Yo dije: en medio de mis días bajaré hasta las puertas del infierno" (Is 38,10). Pues quien desciende allá frecuentemente en vida con el pensamiento, no es fácil que descienda al morir, porque tal pensamiento aparta del pecado. En efecto, vemos que los hombres de este mundo se guardan de cometer delitos por miedo al castigo corporal; por consiguiente, ¡cuánto más han de guardarse por miedo al castigo del infierno, que es mayor en duración, intensidad y número de tormentos! "Acuérdate de tus postrimerías, y no pecarás jamás" (Eccli 7,40).

En cuarto lugar, recibimos una lección de amor. Si Cristo descendió a los infiernos para librar a los suyos, también nosotros debemos bajar allá para ayudar a los nuestros. Ellos por sí solos nada pueden; por tanto, debemos ayudar a los que se hallan en el purgatorio. Demasiado sensible sería quien no auxiliara a un ser querido encarcelado en la tierra; más insensible es el que no auxilia a un amigo que está en el purgatorio, pues no hay comparación entre las penas de este mundo y las de allí. "Compadeceos de mí, compadeceos de mí siquiera vosotros mis amigos, porque la mano del Señor me ha tocado" (Iob 19,21). "Es santo y piadoso el pensamiento de rogar por los difuntos para que se vean libres de sus pecados (2 Mach 12,46).

De tres maneras principalmente, según dice Agustín, se les puede auxiliar: con misas, con oraciones y con limosnas. Gregorio añade una cuarta, el ayuno. No es extraño: también en este mundo una persona puede dar satisfacción por otra. Todo ello hay que entenderlo únicamente de los que están en el purgatorio.

Dos cosas necesita conocer el hombre: la gloria de Dios y los castigos del infierno. Estimulados por la gloria y atemorizados por el castigo se guardan y retraen los hombres del pecado. Pero ambas cosas son bastante difíciles de conocer. De la gloria leemos: "¿Quién investigará lo que hay en el cielo?" (Sap 9,16). Difícil es para los terrenales, porque "el que es de la tierra, de la tierra habla" (Jn 3,31); sin embargo, no es difícil para los espirituales, porque "el que viene del cielo, está por encima de todos", según se dice a renglón seguido. Por eso bajó Dios de cielo, y se encarnó, para enseñarnos las cosas celestiales.

Era también difícil conocer los castigos del infierno. En boca de los impíos se ponen estas palabras: "De nadie se sabe que haya vuelto del infierno" (Sap 2,1). Pero tal cosa no puede decirse ya; así como descendió del cielo para enseñarnos las cosas celestiales, igualmente resucitó de los infiernos para instruirnos sobre éstos. Por consiguiente, es necesario creer no sólo que se hizo hombre, y murió, sino que resucitó de entre los muertos. Por ello profesamos: "Al tercer día resucitó de entre los muertos".

Muchos otros resucitaron de entre los muertos también, como Lázaro, el hijo de la vida, la hija de Jairo. Sin embargo, la Resurrección de Cristo se diferencia de la de éstos y la de los demás en cuatro puntos.

Primero, en la causa de la Resurrección. Los otros que resucitaron, no resucitaron por su propio poder, sino por el de Cristo, o ante las súplicas de algún santo; Cristo, en cambio, por su propio poder resucitó, porque no era hombre sólo sino también Dios, y la Divinidad de la Palabra, nunca se separó ni de su alma ni de su cuerpo; por eso, el cuerpo recuperó al alma, y el alma al cuerpo, en cuanto quiso: "Poder tengo para entregar mi alma y poder tengo para recobrarla de nuevo" (Jn 10,18). Aunque murió, no fue por debilidad ni por necesidad, sino por su poder, puesto que lo hizo libremente; esto bien claro está, porque al entregar su espíritu clamó con gran voz, cosa de la que son incapaces los demás moribundos, pues por debilidad mueren. por ello dijo el centurión: "Verdaderamente éste era Hijo de Dios" (Mt 27,54). Por consiguiente, lo mismo que entregó el alma por su propio poder, así también por su propio poder la recobró; por lo cual se dice que "resucitó", y no que fue resucitado, como si la causa hubiese sido otro. "Yo me dormí, y tuve un profundo sueño, y me alcé" (Ps 3,6). Esto no está en contradicción con lo que se afirma: "A este Jesús lo resucitó Dios" (Act 2,32), pues lo resucitó el Padre, y también el Hijo, porque uno mismo es el poder del Padre y del Hijo.

La segunda diferencia está en la vida a la que resucitó. Cristo, a una vida gloriosa e incorruptible: "Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre" (Rom 6,4); los demás, a la misma vida que antes habían tenido, según consta de Lázaro y otros.

La tercera diferencia estriba en su fruto y eficacia: en virtud de la Resurrección de Cristo resucitan todos. "Muchos santos que se habían dormido, resucitaron" (Mt 27,52). "Cristo resucitó de entre los muertos, como una primicia de los que duermen" (1 Cor 15,20).

Observa que Cristo llegó a la gloria a través de su Pasión: "¿No era menester que el Cristo padeciese todo esto, y entrase así en su gloria?" (Lc 24,26). De esta manera nos enseñaba el camino de la gloria a nosotros: "Es necesario que pasemos por muchas tribulaciones para entrar en el reino de Dios" (Act 14,21).

"Descenso de Jesús a los Infiernos" de Hyeronimus Bosch
La cuarta diferencia reside en el tiempo. La resurrección de los demás se aplaza hasta el fin del mundo, a no ser que por un privilegio se conceda antes a alguno, como a la Santísima Virgen y, según piadosa creencia, a San Juan Evangelista; Cristo, en cambio, resucitó al tercer día. La razón es que la Resurrección, la Muerte y el Nacimiento de Cristo acontecieron por nuestra salvación, y por tanto quiso El resucitar en el preciso momento en que nuestra salvación lo exigía: si hubiera resucitado inmediatamente, nadie habría creído que hubiera muerto; si hubiera aplazado por mucho tiempo su Resurrección, los discípulos habrían perdido la fe, y su Pasión habría resultado inútil: "¿Qué provecho hay en mi sangre, si desciendo a la corrupción?" (Ps 29,10). Por eso resucitó al tercer día, para que se creyera que efectivamente había muerto, y para que los discípulos no perdieran la fe.

Cuatro advertencias podemos deducir de todo esto con vistas a nuestra formación.

Primera, que tratemos de resucitar espiritualmente de la muerte del alma en que caemos por el pecado, a una vida de justicia que se alcanza con la penitencia. Escribe el Apóstol: "Despierta tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y Cristo te iluminará" (Eph 5,14). Esta es la primera resurrección. "Dichoso el que participa en la primera resurrección" (Apc 20,6).

Segunda, que no dejemos la resurrección para el momento de la muerte, sino que nos movamos, pues Cristo al tercer día resucitó: "No seas lento en convertirte al Señor, no lo aplaces de día en día" (Eccli 5,8), porque no podrás pensar en la salvación cuando estés agobiado por la enfermedad, y además porque pierdes una parte de todos los bienes que se producen en la Iglesia, e incurres en muchos males por tu permanencia en el pecado. Por otra parte, el demonio cuando más tiempo posee, tanto más difícilmente suelta, según la expresión de Beda.

Tercera, que resucitemos a una vida incorruptible, esto es, de manera que no muramos de nuevo con un propósito tal que en adelante no pequemos. "Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte no tiene ya dominio sobre El... Lo mismo vosotros, considerados muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús. Por tanto, que no reine en pecado el vuestro cuerpo mortal, de modo que obedezcáis a sus concupiscencias; ni ofrezcáis vuestros miembros al pecado como armas de maldad; antes bien ofreceos a Dios como resucitados de entre los muertos" (Rom 6,9 y 11,13).

Cuarta, que resucitemos a una vida nueva y gloriosa, esto es, de forma que evitemos todo lo que anteriormente fue ocasión y causa de muerte y de pecado. "Como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva" (Rom 6,4). Esta vida nueva es una vida de justicia, que renueva el alma, y conduce a la vida de la gloria. Amén.

Santo Tomás de Aquino
"Exposición del Símbolo de los Apóstoles"

martes

La Iglesia en el Pensamiento Increado

Cuando Hermas en el siglo segundo, representaba a la Iglesia bajo las características de una mujer de edad, quería significar que “fue fundada antes de todas las cosas y que el mundo solo fue hecho para ella” (El Pastor, visión2, cap. 4).
En el pensamiento creador de Dios, la Iglesia es la primera. La última en el orden del cumplimiento de la historia, pero la primera en la Intención.
La unidad sobrenatural de los hombres en Cristo supone la unidad natural de la raza humana. Pero la unidad según la naturaleza no es más que una preparación y sostén de la unidad según la gracia.
El mundo es para la humanidad, pero la humanidad es para la Iglesia. Esta Iglesia que Dios quiere y contempla eternamente es su Verbo. “El objeto adecuado del decreto eterno que decide la Encarnación, es la Iglesia” (H. Clérissac, Le mystere de l´Eglise, pág. 15).

Asi es para San Pablo el Supremo “misterio” en el doble sentido del término: verdad precedentemente oculta y ahora revelada y realidad divina cuyo contenido es inagotable. Lo que  Dios desde toda la eternidad había concebido, la intención de amor salida de su ser  que es amor, “ el beneplácito, que se propuso realizar en Él” es “Instaurare omnia in Christo” “reunir a todas las cosas en Cristo” (Ef I, 10). Jesucristo es el “imago Dei invisibilis primogenitus omnis creaturae … et ipse est caput corporis ecclesiae qui est principium primogenitus ex mortuis ut sit in omnibus ipse primatum tenens “ “primogénito  de toda criatura; porque en Él  fueron creadas todas las cosas del cielo y de la tierra, y Él es la cabeza del cuerpo que es la Iglesia” (Col I, 15, 18). Aquel , por lo tanto, que es “el centro dominador y la llave del Universo…la fuente primera fuente de los seres  y su principio de cohesión y armonía”, puesto que “todas las cosas fueron creadas por Él y para Él”. Este también es el Jefe de la Iglesia, es decir “ la fuente de toda actividad sobrenatural que anima a los fieles, los hace crecer y los une entre ellos como miembros de un organismo vivo” (J. Hubry, Les epitres de la captivité, pág. 42-44).
En el pensamiento divino de Cristo es indispensable el Único y el Primer-nacido, Unigenittus y Primogenitus, el Hijo eternamente engendrado y la Idea en la cual Dios ve y ama al mundo y a la Iglesia, el mundo por la Iglesia.

miércoles

Algunos mitos sobre la supuesta “ignorancia bíblica” de los tiempos medievales

Por: Luís Fernando Pérez

En la Edad Media, tanto varones como mujeres tenían acceso a la Educación, que era libre y gratuita (para muestra ved este retato de Abelardo y Eloísa)


La obra Sección I del Griego del Nuevo Testamento, que facilita en sus cursos de lenguas bíblicas la entidad protestante S.E.U.T (Seminario Evangélico Unido de Teología, ligado a la Iglesia Evangélica Española y a la Iglesia Española Reformada Episcopal), no se centra en la lengua griega, como sería de esperar, sino que incursiona en el terreno de la exégesis y de la historia al exponer algunos de los principios “exegéticos” de la pseudo-reforma protestante, así como al enseñar sin rubor los mitos de la historiografía “reformada”. Vamos a ver cómo esta obra maestra de manipulación ideológica carece de base científica y bíblica.

MITO PRIMERO
Se trata de la supuesta ignorancia de los pueblos de Europa en materia bíblica antes de la pseudo-reforma protestante, tal y como se afirma en la lección 34 de la Sección I (pág. 5.8), donde se dice a propósito de la Edad Media, la “Edad de las tinieblas”, que dicha ignorancia se debía a estar escrita la Biblia “sólo en idiomas antiguos, como el latín y el griego. La Biblia estaba sólo disponible, mayormente, en latín, y el hombre corriente de entonces no estaba más versado en latín que el operario de una fábrica de Ford en la actualidad”; y “un poco antes de la Reforma, algunos comenzaron a traducir la Biblia a lenguas europeas (...) a pesar de la terrible oposición y persecución”.


Parece imposible mayor número de falsedades en tan pocas líneas.



Vamos por partes:


1) La Edad Media comienza en el siglo V d.C., a contar desde el año de la caída de Roma. En dicha época la mitad occidental del antiguo imperio romano, dominada por los bárbaros, hablaba latín y disponía de una excelente versión de la Biblia: la Vulgata de San Jerónimo; la mitad oriental del imperio, que sobrevivió hasta que los turcos conquistaron Constantinopla en el siglo XV, hablaba griego y podía leer en esa lengua tanto en Nuevo Testamento como el Viejo (este último en varias versiones, como la de los LXX); de suerte que en la Edad Media el pueblo tenía un conocimiento amplísimo de las Escrituras.


2) La Biblia se traducía a las lenguas vernáculas muchos siglos antes de la pseudo-reforma de Lutero, Calvino y compañía, pues:


a) Los santos católicos Cirilio y Metodio tradujeron la Biblia al búlgaro antiguo en el siglo IX, ¡en plena Edad Media, la “Edad de las tinieblas”! (cf. Lengua y Literatura Latinas I, autores varios, UNED, Madrid, 1986, pág. 32, e Iniciación a la fonética, fonología y morfología latinas, José Molina Yébenes, Publicacions Universitat de Barcelona: Barcelona 1993, pág. 4); así, los búlgaros podían leer la Biblia en su lengua.


Los santos Cirilo y Metodio tradujeron la Biblia a una lengua vulgar en plena Edad Media. Su caso no fue una excepción.

b) El obispo Ulfilas (arriano, no católico), evangelizador de los godos de Dacia y Tracia, tradujo la Biblia al gótico pocos años antes de que San Jerónimo acabara la Vulgata, de suerte que cuando llegaron las “tinieblas” medievales ¡los godos podían leer la Biblia en su lengua materna! (cf. José Molina Yévenes, op. cit., pág. 5; Esteban Torre, Teoría de la traducción literaria, Ed. Síntesis, 1994, pág. 24, y UNED, op. cit., pág. 32).


c) El monje católico san Beda el Venerable tradujo al anglosajón o inglés antiguo el Evangelio de San Juan poco antes de su muerte, acaecida en el año 735, o sea: ¡en plena Edad Media, “la Edad de las tinieblas”! (cf. Esteban Torre, op. cit., pág. 24).


San Beda el Venerable con su ejemplar del Evangelio de San Juan


d) El gran historiador Giuseppe Ricciotti, autor de obras meritísimas como Vida de Jesucristo (Ed. Luis Miracle, Barcelona 1978) e Historia de Israel (Ed. Luis Miracle, Barcelona 1949), nos informa en su introducción a la Sagrada Biblia de que, en Italia, “la Biblia en lengua vulgar era popularísima en los siglos XV y XVI”, y de que “desde el siglo XIII se poseen” traducciones italianas de la Biblia, aunque “se trata de traducciones parciales”, es decir, aunque se trata de traducciones de los libros sagrados más memorables y accesibles, pues a nadie, excepción hecha de unos cuantos eruditos, le interesaba, p. ej., el elenco interminable y fastidiosísimo de las genealogías del libro de los Números (tomado de Sí Sí No No, n. 70, abril 1998, pág. 7).


e) La obra Historia de la Literatura I (Antigua y Medieval) (autores varios, UNED, Madrid, 1991, pág. 103) nos informa de lo siguiente tocante a las versiones castellanas de la Biblia:

“hallamos en el siglo XIII otro grupo de obras formado por las traducciones de la Biblia que se realizaron en este periodo. Ya en la primera mitad del siglo nos encontramos con el primer texto conservado que se incluye en este grupo: la Fazienda de Ultramar.
Pese a que algunos han querido retrasar su redacción hasta mediados del siglo XII, no parece, por su lengua, que fuere escrita en fecha tan temprana. No es una simple versión de la Biblia. Contiene, junto a la propia traducción (realizada, al parecer, no directamente de la Vulgata sino de una traducción latina del siglo XII efectuada sobre los textos hebreos), otra serie de materiales: descripciones geográficas, relatos tomados de la antigüedad clásica... Parece que pretende ser una especie de guía para los peregrinos que viajaban a Tierra Santa. Mediante estas traducciones de la Biblia se consiguió que personas que sabían leer en su propia lengua pudiesen recibir más directamente las enseñanzas religiosas. Las versiones eran también aprovechadas para lectura en voz alta realizada en grupos reducidos. La Iglesia española de la época no era muy partidaria de las Biblias romances, y de hecho en el Concilio de Tarragona de 1233 llegó a prohibir su lectura.

Pese a ello la traducción de las Escrituras no fue abandonada, se desarrolló ampliamente a lo largo del siglo XIII y las Biblias romanceadas fueron leídas incluso por los reyes de la época”.


Está claro: mucho antes de Calvino y Lutero, el pueblo castellano leía la Biblia en su lengua. La enorme extensión de las traducciones castellanas muestran que el derecho prohibitivo del Concilio Tarraconense o no se aplicó o enseguida cayó en desuso. Dicha decisión conciliar tenía su explicación: antes de autorizar la lectura de una versión había que mirar si acaso estaba bien hecha, sin falseamientos del texto sagrado. La escasa calidad literaria de las versiones junto con el aditamento de otros materiales no era de lo más a propósito para alejar toda sospecha; pero no se persiguió a nadie por traducir la Biblia al castellano, lo cual es muy significativo.


f) La Edad Media presenció el florecimiento en Francia de un gran número de traducciones de la Sagrada Escritura a todas las lenguas y dialectos de Oc y de Oil [para todas las antiguas versiones francesas nos remitimos a: P. C. Chauvin, La Bible depuis ses origines jusqu'à nos jours]. Se poseen algunas que se remontan al siglo XII e incluso a finales del XI. En el siglo XIII, la Universidad de París presentó una traducción de ambos Testamentos que hizo ley durante mucho tiempo. Con todo, aparecieron otras versiones francesas, particularmente en el siglo XIV.

Una de ellas, la de Guyart Desmoulins, de finales del siglo XIII pero actualizada tocante al estilo, se imprimió desde 1478 en cuanto al Nuevo Testamento, y en su totalidad en 1487 (Daniel Raffard de Brienne, Traductor, Traditor. Les nouvelles traductions de l’Écriture Sainte, en la revista Lecture et Tradition, julio-agosto de 1986).


El territorio sobre el que actualmente se asienta el Estado Francés, presenció durante toda la Edad Media un gran número de traducciones de la Sagrada Escritura a todas las lenguas y dialectos


Lutero se jactaba de haber sido el primero en traducir la Biblia al alemán, pero ya el heresiarca Calvino le recordó que dicho honor no le pertenecía; en efecto, sabemos que el fraile editó en 1522 el Nuevo Testamento, y en 1532 lo restante, y que “se ha dicho de esta versión, con gran falta de verdad histórica, que era la primera versión alemana en lengua vernácula, cuando para entonces sólo en Alemania había catorce versiones en lengua erudita y cinco en lengua corriente. Además había muchas versiones parciales, como del Nuevo Testamento, de los Salmos… (cf. Janssen: Geschichte des deutschen Volkes seit dem Ausgang des Mittelalters, 8 vv., Friburgo, 1883-1893, tomo I, pág. 51)” (Francisco J. Montalbán, S.I., Los Orígenes de la Reforma Protestante, Razón y Fe, Madrid 1942, pág. 129).


Incluso el propio heresiarca criptojudío Juan Calvino tuvo que recordarle al heresiarca Lutero que éste no había sido el primero en traducir las Escrituras al alemán


g) El gran historiador Ricardo García-Villoslada nos informa también de las versiones germánicas de la Biblia antes de Lutero:


“Muchos opinan que la obra principal de Martín Lutero en su vida fue la traducción de la Sagrada Escritura al idioma de su pueblo. No cabe duda que la versión vernácula de la Biblia y la divulgación de la misma, ofreciéndola como única norma de fe, jugó un papel importantísimo en la fundación y establecimiento de la iglesia luterana. Exagerando sus méritos, por otra parte innegables, solía repetir que en la Iglesia, antes de él, nadie conocía ni leía la Biblia (Tischr. 3795 III 690; ibid., 6044 V 457 y otros muchos lugares). Hoy el lector se ríe de tan injustas aseveraciones, dictadas por la pasión. Recuérdese lo que dijimos de la lectura de la Biblia cuando Fr. Martín era novicio en Erfurt. Francisco Falk ha contado no menos de 156 ediciones desde la invención de la imprenta hasta 1520 (F. Falk, Die Bibel am Ausgange des Mittelalters [Maguncia 1905] 24). Sebastián Brant comienza su conocido poema Nave de los locos (1494) con estos versos:


'Todos los países están hoy llenos de Sagrada Escritura -y de cuanto atañe a la salud de las almas-, de la Biblia', etc. Traducciones alemanas de toda la Sagrada Escritura existían no pocas antes de Lutero, por lo menos catorce en alto alemán y cuatro en bajo alemán, sin contar las versiones parciales, salterios, evangeliarios, etc. En el siglo XIV se hizo en Baviera una traducción total, que el impresor alsaciano Juan Mentelin hizo estampar en Estrasburgo en 1466, y que con algunas modificaciones fue reimpresa trece veces antes de que apareciese la de Lutero, llegando a ser como una Vulgata alemana, según Grisar. (Puede consultarse la gran edición de W. Kurrelmeyer, Die erste deutsche Bibel [Tubinga 1903-15], 10 tomos con el texto primigenio y las correcciones de las 13 ediciones posteriores. Véase también W. Kurrelmeyer, The Genealogy of the Prelutheran Bibles, en The Journal of Germanic Philology, 3,2 [1900] 238-47; W. Walter, Die Deutsche Bibel: übersetzung des Mittelalters, Braunschweig 1889-92)” (García-Villoslada, Martín Lutero, BAC, Madrid 1976, t. II, pág. 399).


Juan Mentelin imprimió una de las numerosas versiones de la Biblia en alemán. Mucho antes de la de Lutero y sus herejes seguidores

h) También se puede mencionar la traducción de la Biblia, en la Edad Media, a otras lenguas indoeuropeas, como el armenio (cf. UNED, op. cit., pág. 30 y Molina Yébenes, op. cit., pág. 4), hecha en el siglo V, ¡el siglo en que comienza la “Edad de las tinieblas”!


Con lo dicho hasta ahora es suficiente para demoler uno de los mitos de la historiografía protestante: la tremenda ignorancia en punto a la Biblia en que la malvada Iglesia Católica mantenía a los pueblos cristianos medievales.

MITO SEGUNDO

En la Edad Media “la mayoría de las personas no sabían leer ni escribir. Así que estaban 'a oscuras' por lo que respecta a toda clase de conocimiento, ya que no podía ser comunicado” (Lección 34 de la Sección I, pág. 5.8).

¡Esto es genial! ¿Dónde debió estudiar historia el autor? ¿En un cursillo televisivo de la BBC?
Veamos lo que nos dice sobre este asunto esa ciencia llamada Historia:
“En la Edad Media, como en todas las épocas, el niño va a la escuela. Por lo general, es la escuela de su parroquia o del monasterio más cercano. En efecto, todas las iglesias tienen una escuela: a ello obliga el Concilio de Letrán de 1179, y en Inglaterra, país más conservador que el nuestro, todavía puede verse la iglesia junto a la escuela y el cementerio. Muchas veces son fundaciones señoriales las que garantizan la instrucción de los niños; Rosny, una pequeña aldea a orillas del Sena, tenía desde comienzos del siglo XIII una escuela que había fundado hacia el año 1200 su señor Gui V Mauvoisin. Otras veces se trata de escuelas exclusivamente privadas; los habitantes de un poblado se asocian para mantener a un maestro que toma a su cargo la enseñanza de los niños. (…) También los capítulos de las catedrales estaban sometidos a la obligación de enseñar dictada por el Concilio de Letrán.


La instrucción, en la sociedad política cristiana, en la teoría y en la práctica, era algo garantizado para ambos sexos y para todos los estamentos

(Nota 1: En cada diócesis, dice Luchaire, aparte de las escuelas rurales o parroquiales que ya existían… los capítulos y los principales monasterios tenían sus escuelas, su personal de profesores y alumnos. La societé française au temps de Philippe Auguste, pág. 68).


El niño entraba en ellas [en las escuelas] a los siete u ocho años de edad, y la enseñanza que preparaba para los estudios universitarios se extendía a lo largo de una década, lo mismo que hoy, de acuerdo con los datos que proporciona el abad Gilles el Muisit. Varones y niñas estaban separados; para las niñas había establecimientos particulares, tal vez menos numerosos, pero donde los estudios alcanzaban a veces niveles muy altos. La abadía de Argenteuil, donde se educó Eloísa, proporcionaba el aprendizaje de la Sagrada Escritura, letras, medicina y hasta cirugía, aparte del griego y el hebreo, que introdujo Abelardo. En general, las escuelas daban a sus alumnos nociones de gramática, aritmética, geometría, música y teología, que les permitían acceder a las ciencias que se estudiaban en la Universidad; algunas incluían alguna enseñanza técnica. La Histoire Littéraire menciona como ejemplo la escuela de Vassor en la diócesis de Metz, donde al mismo tiempo que aprendían la Sagrada Escritura y las letras, los alumnos trabajaban el oro, la plata y el cobre (Nota 2: L. VII, c. 29; registrado por J. Guiraud, Histoire partiale, histoire vraie, pág. 348). (…) En esta época los niños de las diferentes clases sociales se educaban juntos, como lo atestigua la conocida anécdota que presenta a Carlomagno irritado contra los hijos de los barones, que eran perezosos, contrariamente a los hijos de los siervos y los pobres. La única distinción que se hacía era la de la retribución, dado que la enseñanza era gratuita para los pobres y de pago para los ricos. Veremos que esa gratuidad podía prolongarse mientras duraran los estudios y también extenderse al acceso al título, puesto que el ya mencionado Concilio de Letrán prohíbe a las personas cuya función era dirigir y controlar las escuelas 'que exijan a los candidatos al profesorado una remuneración para que se les otorgue el título'.



Mediante concilios como el I de Letrán, la Santa Iglesia Católica se aseguraba de evitar que robasen a nadie con 'tasas' por recibir una educación
Por otra parte, en la Edad Media había poca diferencia en la educación que recibían los niños de diferente condición; los hijos de los vasallos más humildes se educaban en la mansión señorial junto a los del señor, los hijos de los burgueses ricos estaban sometidos al mismo aprendizaje que el del más humilde artesano si querían atender a su vez el comercio paterno. Ésta es sin duda la razón por la cual hay tantos grandes de origen humilde: Suger, que gobernó Francia durante la cruzada de Luis VII, era hijo de siervos; Maurice de Sully, el obispo de París que hizo construir la iglesia de Nôtre-Dame, nació de un mendigo; San Pedro Damián fue porquero en su infancia, y Gerbert d’Aurillac, una de las luces más fulgurantes de la ciencia medieval, fue también pastor; el papa Urbano VI era hijo de un zapatero de Troyes, y Gregorio VII, el gran Papa de la Edad Media, de un pobre cabrero. A la inversa, muchos grandes señores son letrados cuya educación no debió diferir en mucho de la de los clérigos: Roberto el Piadoso componía himnos y secuencias latinas; Guillermo IX, príncipe de Aquitania, fue el primero de los trovadores; Ricardo Corazón de León nos dejó poemas, lo mismo que los señores de Ussel, de Baux y muchos otros; para no hablar de casos más excepcionales como el del rey de España Alfonso X” (Régine Pernoud, A la luz de la Edad Media, Ed. Juan Granica, Barcelona 1988, págs. 115-118).

Suger, regente de Francia durante la Cruzada de Luis VII, era hijo de siervos. Su caso no fue una excepción

Todo lo anterior, pura historia, nos presenta un cuadro de la Edad Media muy distinto del dibujado por la mitología protestante: la instrucción era vastísima, todo el mundo tenía acceso al conocimiento de las Escrituras, y la cultura era gratuita para los pobres (lo contrario de lo que ocurre en nuestro mundo protestantizado).
Durante la Edad Media, el conocimiento estaba abierto a todos

¿Dónde están, pues, las “tinieblas” medievales? Tan sólo en la mente de los mitógrafos protestantes.
A través de: Iota Unum